Con la intención de promover la educación de los niños hacia la interpretación de las imágenes que los rodean, La Linterna Mágica fue creada en Suiza en 1992 y se ha convertido en el mayor cineclub para niños de Europa, teniendo presencia en ciudades como España, Francia, Bélgica, Italia y Alemania.

Los niños se vuelven socios del club a través de una membresía que obtienen por una módica cuota de recuperación. Con ella obtienen una credencial indispensable para poder ingresar a la sala.

Cada función previa, los socios reciben una revista, la cual les revela el nombre de la película que verán la función siguiente, así como aspectos específicos, secretos y peculiaridades de la misma. La revista juega un papel trascendental rumbo al éxito de la función. Los niños leen, investigan, se sienten curiosos sobre qué podrá suceder y cuáles serán los temas que se abordarán en la cinta. Desde casa el niño inicia un vínculo emocional con la historia que se le presentará, además de crear un sentimiento de pertenencia hacia el proyecto.

Socios leyendo su revista
Socios leyendo su revista

Las funciones se llevan a cabo una vez al mes y se realizan los sábados. Al llegar, los chicos registran su ingreso al club presentando su credencial. Los socios ingresan a la sala de cine sin sus padres. Los asistentes estarán acompañados en todo momento por un equipo de monitores capacitados, quienes se mantienen dentro de la sala durante la función y atienden todo tipo de necesidades.

Al ingresar a la sala son recibidos por un par de actores con quienes conversan sobre la película que verán. Cada una de las cintas de la programación cuenta con aspectos destacados sobre cómo se hace el cine y cómo apreciar mejor cada una de las cintas. Dichos aspectos son ejemplificados por los actores en un breve sketch, con ayuda de elementos teatrales, musicales, visuales, de mímica, e invitados especiales. A esta etapa de la función se le llama Pre-animación.

De la mano de La Linterna Mágica, los niños descubren películas de todas las épocas y países, películas que hacen reír, soñar, llorar o que incluso dan un poco de miedo y que los familiarizan con el lenguaje, la historia y las técnicas cinematográficas.

A lo largo de estos cinco años, este entrañable proyecto se ha posicionado dentro del gusto de sus socios como una opción divertida, original y educativa, en la que sus asistentes son cada vez más entusiastas y receptivos ante la experiencia cinematográfica.

Cuando los socios entran a la sala de cine, la Sabia –una cinéfila apasionada– dialoga con los niños sobre la película que se va a proyectar. A fin de conducir este diálogo, la animadora que hace el papel de Sabia se apoya en un documento pedagógico que le permite desarrollar los puntos esenciales para la buena comprensión de la película. También encuentra en este documento la información necesaria para responder a otras cuestiones que los niños puedan preguntar. Los documentos de Pre-animación que han sido creados para cada película, ofrecen a la Sabia la posibilidad de establecer vínculos entre el cine, la historia, las culturas y las artes. Cabe mencionar que la Pre-animación se realiza con la luz de sala encendida.

 

Diálogo de la Sabia con los socios antes de la función.
Diálogo de la Sabia con los socios antes de la función.

La Animación inicia al recibir al ingenuo, un segundo animador que es la figura con la que los niños se identifican, permitiéndoles sentirse parte del espectáculo. Posteriormente, interviene el Artista Invitado, quien es una persona diferente en cada sesión y su misión es complementar el duo habitual Sabia-Ingenuo. Al entrar a escena el ingenuo, se apaga la luz de la sala y únicamente se queda encendido el foro. La Sabia, el Ingenuo y el Artista Invitado actúan un pequeño sketch en el que de manera lúdica, presentan los aspectos temáticos, técnicos o históricos relacionados con la película. Tiene una duración aproximada de 10 minutos y es siempre muy esperada por los asistentes. El guión de este espectáculo se realiza exclusivamente para cada película. Los animadores lo reciben y ensayan con anticipación. Además de los recursos teatrales como vestuario, escenografía e iluminación, también se suelen utilizar recursos cinematográficos como clips de video, sonidos, o incluso películas especialmente hechas para la ocasión.

 

La Sabia, el Ingenuo y el Artista Invitado actúan un pequeño sketch
La Sabia, el Ingenuo y el Artista Invitado actúan un pequeño sketch

ESPECTADORES CRÍTICOS

En La Linterna Mágica los niños son considerados como verdaderos espectadores: exigentes, críticos y sobre todo capaces de asombrarse. Gracias a la revista que reciben en casa y los pequeños espectáculos teatrales que preceden a cada película, los niños están en condiciones de recibir y apreciar obras consideradas de difícil acceso como las de Pierre Étaix, Jacques Tati o Norman McLaren. La ausencia de los padres requiere una especial mención, es un hecho de suma importancia para los niños, ya que les permite reaccionar de forma espontánea frente a la película proyectada.

 

Espectadores críticos, exigentes y capaces de sorprenderse
Espectadores críticos, exigentes y capaces de sorprenderse

Este club de cine para niños desarrolla y potencia la imaginación, creatividad y sensibilización de sus socios. Estas aptitudes son un gran impulso en la vida cotidiana de los socios, las cuales se reflejan en sus actividades escolares y en momentos de esparcimiento.

UN APRENDIZAJE DE VIDA PARA LA VIDA

En La Linterna Mágica, los niños se acostumbran a las grandes emociones del cine, que son también las de la vida y comparten estas experiencias con sus amigos. De la risa al sueño, pasando por la reflexión, se les fomenta a desarrollar una mirada exigente y crítica sobre las imágenes que reciben cotidianamente. La Linterna Mágica constituye una experiencia social única. Asistiendo a las sesiones en compañía de niños de su edad, los socios del club aprenden a respetar a sus compañeros, a evolucionar dentro de una colectividad, sobre todo a saber comportarse sin la presencia de sus padres. Las recomendaciones repetidas antes de cada proyección por los animadores son asumidas poco a poco por los niños. A medida que se realizan las sesiones, se observa el desarrollo y el respeto que se tienen, asumiendo una verdadera autodisciplina.

UN PRECIO MUY CONVENIENTE

La credencial del cineclub da derecho de entrada a las nueve sesiones organizadas de abril a diciembre. Su costo es muy accesible y ello permite el acceso a muchas niñas y niños. A lo largo de cinco años se tiene registro de altos números de inscripciones y constancia en cada función. Casi el 80% de los socios acuden cada mes, y ello es indiferente a la programación de las películas.

Cabe señalar que la venta de bebidas o de comida no está autorizada durante las sesiones de La Linterna Mágica. Los espectadores aceptan bien estas acciones que son a favor de la concentración al interior de la sala. Los socios se habitúan sin demasiados problemas a este ambiente y entienden perfectamente que la magia del cine por sí misma es suficientemente atractiva.

Música en vivo en las proyecciones de películas mudas
Música en vivo en las proyecciones de películas mudas

 

Cuando la película que se presenta es muda, la proyección se acompaña con la lectura de los intertítulos por parte de alguno de los animadores, así como de un pianista o de una orquesta. Se pretende emular de este modo a los primeros tiempos del cine, cuando existía una persona encargada de comentar las películas a la que llamaban ‘explicador’. El animador complementa las imágenes con comentarios más o menos detallados para facilitar la comprensión de los niños. El objetivo es permitirles entender bien la trama de la película y ayudarles a permanecer concentrados. Anteriormente, el animador ha recibido notas sobre el comentario a realizar y un DVD con el fin de preparar bien su narración. Con el paso de los años, La Linterna Mágica ha experimentado que las películas mudas, que podrían parecer a primera vista rechazada por los niños, son particularmente apreciadas por los socios.

Cada ciclo se compone de tres películas pertenecientes a diferentes épocas de la historia del cine. Presentadas en orden cronológico, estas películas son ejemplo de la evolución del Séptimo Arte y ayudan a ejemplificar los diferentes medios utilizados por los cineastas para emocionar a los espectadores. De este modo, conforme se realizan las sesiones, los niños constatan por sí mismos que el cine es un arte que evoluciona con el tiempo. La programación de La Linterna Mágica está diseñada para llevarse a cabo durante seis años. Los niños ven cada año nueve películas que son muestra de una parte importante de diversidad y riqueza del cine.

 

La programación de la Linterna Mágica cambia cada temporada
La programación de la Linterna Mágica cambia cada temporada

Si un chico decidiera inscribirse al club teniendo seis años y permaneciera en él durante seis años continuos, podría disfrutar de 54 películas. La programación está constantemente enriquecida con nuevas películas, ya sean novedades u obras del patrimonio universal renovadas y restauradas o digitalizadas en DVD. A los niños de La Linterna Mágica no les afectan nuestras barreras lingüísticas. De origen francés (Día de fiesta, 1949, Jacques Tati), alemán (Heidi, 1937, Allan Dwan) o italiano (Ladrón de bicicletas, 1948, Vittorio De Sica), las películas son apreciadas de la misma manera por los socios de habla francesa, alemana, italiana, española o árabe.